Vivir en el presente te da paz

Son muchos los pensadores que invitan a las personas a vivir en el aquí y en el ahora. Hubo un tiempo en que yo oía esas afirmaciones y las repetía pero no las seguía, y esto es típico de todos los seres humanos: es más fácil decir que uno hace algo que hacerlo. Así de simple. Pero sería muy valioso si nos detenemos en este concepto un momento para descubrir por qué es importante y por qué produce paz.

Los introvertidos y los extrovertidos

Existen dos tipos de personas: las introvertidas y las extrovertidas. Las introvertidas son las que cargan su energía de dentro de sí mismas y las extrovertidas son las que se cargan de energía con lo externo. Así tenemos que una persona introvertida, luego de un tiempo de estar con otros, necesita un rato a solas consigo misma, y la persona extrovertida, luego de estar un tiempo a solas, necesita de los demás y del barullo para sentirse bien.

Una persona introvertida por lo tanto tiende más a la reflexión antes de actuar y una extrovertida, tiende más a la acción antes de reflexionar. Estas dos posiciones nos dirían que los introvertidos son más propensos a analizar, a recordar, a sentir, a pensar y que esto los va a llevar de contínuo a un viaje constante entre el pasado y el futuro, alejándose de la posibilidad de vivir en el aquí y en el ahora. Y podríamos decir que los extrovertidos, al buscar su energía fuera de ellos mismos, viviendo el momento, son los más propensos a vivir el presente. Pero esto no es necesariamente cierto.

Por qué vivir en el presente te da beneficios?

Siguiendo con nuestro enfoque de introvertidos-extrovertidos, si bien una persona que tiende más a vivir dentro de sí misma, tiende por tanto a reflexionar más sobre su vida o lo que sucede y que esto la va a llevar a viajar por el pasado, recordando o a viajar por el futuro, planeando, también es más probable que esta misma persona llegue más rápidamente a la comprensión de que es mejor estar alerta en el presente y que por lo menos, trate de llevarlo a la práctica. Un extrovertido, en cambio, al poner su atención en los demás, en el barullo, en las sensaciones externas, va a estar más disperso y va a tardar más tiempo que el introvertido en descubrir la importancia del aquí y el ahora, aunque aparentemente él viva en el aquí y el ahora.  Por qué?

Darse cuenta es hacerse consciente. A veces para llegar a darnos cuenta de algo, nos tiene que pasar algo que nos pone en el camino de una atención alerta. Es ese cuento zen que dice que el discípulo preguntó a su maestro: “maestro, qué es estar alerta?” Y el maestro, como toda respuesta, agarra al discípulo y lo tira por la ventana.

Como hemos visto en entradas anteriores, nosotros creamos nuestros futuros potenciales y los futuros de otros, por medio de nuestros pensamientos. Esos pensamientos la mayoría de las veces son inconscientes y muchas veces están motivados por situaciones del momento que nos llenan de estrés, que nos deprimen, que nos enojan. Esos pensamientos van a producir al mismo tiempo emociones similares de tristeza, de ira. Podemos por ejemplo, tener tanta cólera que deseamos matar a alguien en nuestro pensamiento. Y luego, el pensamiento pasa para dar campo a otro, tal vez menos violento. Lo que no tomamos en cuenta es que la energía de ese pensamiento quedó ahí, como potencial futuro.

Si una persona tiene un pensamiento similar, puede suceder que actualice ese pensamiento que yo tuve, esa creación mental de matar a otro, y entonces, mate a alguien de verdad.

Futuros peligrosos

De acuerdo a Garnier Malet, hay dos principios vitales en el ser humano: el agua y el intercambio de información con el futuro.

Por medio del agua de nuestro cuerpo, nosotros nos comunicamos con nuestro doble cuántico y éste nos pasa la información que cosechó del futuro. Las informaciones del futuro las necesitamos para vivir. Esto es super importante y si quieren saber más, este es el link de Garnier Malet: www.garnier-malet.com/publicaciones

Ahora, si yo me paso recordando el pasado, sea este triste o alegre, sin estar atento al presente, lo que va a suceder con mi futuro es que va a quedar expuesto a los futuros de otros, a mis propios pensamientos inconscientes y al parasitaje de entidades. Tengo que vivir en el presente, atento a causar los mejores pensamientos del futuro, si quiero tener un mejor futuro. Porque los únicos que fabricamos nuestro destino somos nosotros. Lo fabricamos con nuestro pensamiento. No existe el karma, ni el destino predeterminado, ni la ira de un dios contra nosotros. Nada. Solo nuestra mente creadora de futuros. Y necesitamos a nuestro doble para que por nuestro medio, viaje al futuro a arreglar todos esos potenciales que hemos creado.

La paz que produce el presente

Estar aquí y ahora, conscientes del espacio y el tiempo, atentos a nuestra respiración, siendo capaces de escoger los pensamientos que son los que nos van a producir las emociones, que van a determinar nuestra actitud ante la vida, nos lleva a enfocarnos en ser. Solamente ser. Es tener una relación directa con nuestra esencia. Y la esencia solo puede irradiar paz, amor incondicional, certeza, alegría.

Vivir en el aquí y en el ahora se puede lograr cuando practicamos la meditación, la respiración consciente y la concentración en la atención. En esos momentos podemos aprender a distinguir que los pensamientos “entran, pasan y salen” y nosotros podemos escoger si nos enganchamos a ellos o los dejamos pasar. No es luchar contra los pensamientos. Es observarlos sin participar. Cuesta mucho, eso es cierto, pero se puede lograr con práctica y apoyándonos en concentrar la atención en la respiración, observando la sensación del aire que entra y sale.

Háganlo, y me cuentan cómo les va.

 

 

2 comentarios sobre “Vivir en el presente te da paz

  • el 19 Junio, 2017 a las 6:55 pm
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    Me gusto mucho el tema pero es muy dificil concentrarse en el presente cuando uno tiene tanto estrés en la vida cotidiana!

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  • el 13 Julio, 2017 a las 11:40 pm
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    Es difícil pero hay que intentarlo.

    Respuesta

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