Yo sigo siendo el mismo, a pesar de saber que he cambiado. Sin esperanza

A veces vivir te demanda un esfuerzo enorme. No le ves la utilidad. Solo sentís el absurdo de un latido y el asombro de darte cuenta que la vida se va y que hiciste todo al revés de cómo tenías que hacerlo.
Vivir duele. Así de simple. La esperanza pierde su sentido.
Sin embargo, para las personas que solo buscan sentir sin mirar para adentro, sin profundizar, para esas personas la vida es una fiesta. O por lo menos es una tarde tranquila tomando una taza de café.
No recuerdo de quién es esta frase: “la vida es una comedia para los que sienten y una tragedia para los que piensan”
Pensar. Reflexionar. Tratar de resolver con un cómo o un por qué el misterio de los seres humanos. El deseo de los seres humanos. La necesidad de los seres humanos. La vulnerabilidad de los seres humanos.
Sentir. Vivir en tu propia piel el comprobar que sos el resultado de la interacción con el medio teniendo como base primitivas figuras de amor y odio, de amor y odio hacia una misma figura, hasta que comprendés que esa figura tan importante es solo un ser humano más que atesora sus propias primitivas figuras de aquellos que a su vez atesoran sus figuras.
Después de que nacés, te empiezan a poblar tu mente de tradiciones que pasan de boca a oído, de mitos que le ganan la batalla al olvido y se fijan en las mentes, de estereotipos y roles que te van dejando sin libertad de ser.
Para algunas personas amar es asunto de renovar el amor en caras nuevas. Para otras personas amar es asunto de revivir el amor una y otra vez en la misma persona. Sin cansancio. Sin tedio. Cuál de las dos tiene razón? La que ama el amor que se renueva en una persona nueva o la que renueva el amor cada día para una misma persona? Las dos tienen la razón y no la tienen porque todo pasa, todo cambia constantemente y ayer en donde hubo amor, hoy solo encontrarás apatía o resentimiento o cansancio o solo vas a encontrar olvido.
Todo cambia. Las personas, las cosas, las situaciones, las emociones, los pensamientos. Uno mismo cambia sin querer, cambia sin saber… pero como dice Erikson: sigo siendo el mismo, a pesar de saber que he cambiado.

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